Masas, bultos y cambios visibles que pueden acompañar al sangrado
La presencia de tumor o masa palpable y el crecimiento anormal de un bulto en cualquier parte del cuerpo deben mencionarse cuando coinciden con un sangrado persistente o recurrente. También pueden ser relevantes los cambios en lunares o lesiones en la piel y las heridas que no cicatrizan, especialmente si la zona sangra con facilidad, cambia de aspecto o permanece abierta. Estos hallazgos requieren valoración clínica, pero no permiten establecer por sí solos la causa del sangrado.
